viernes, 23 de mayo de 2008

La bronca de "Ropita"

Que Renzo Benavides no ha cumplido un buen año, es verdad. Que Renzo Benavides sufre del mal del gol, y es que no anota uno hace sabe Dios cuantas fechas, --no recuerdo un gol de Benavides en los últimos 5 meses, contando partidos amistosos!!--, es cierto. Que Renzo Benavides no justifica el sueldo que ostenta, recordemos que al mismo estilo Montaño --sin pre-contratos, claro--, Universitario y Alianza se disputaron los servicios del, en ese momento, goleador del Ancash, siendo los de La Victoria los que presentaron la mejor oferta y el buen “ropita” decidió firmar por los íntimos. Solo para convertirse hoy, en el jugador mas criticado por la barra aliancista.

Entonces, tomando en cuenta esto, la directiva de Alianza, en una mas de sus insignes participaciones, esas con las que nuestros dirigentes nos sorprenden muy a menudo, decidió, por supuesta recomendación del psicólogo del club, darle unas merecidas vacaciones al Benavides, con, al parecer, la intención camuflada de apartarlo definitivamente del equipo. El estrés que supuestamente sufre Benavides no puede ser tratado de mejor forma que mandándolo a ver televisión a su casa, apartándolo del plantel con el cual el se encuentra comprometido. Genial actuación, una vez mas, de los directivos aliancistas y del emulo de Freud con el cual trabajan.

El plantel, junto con el técnico, salió en defensa del jugador. Fue ahí cuando la directiva camuflo su maquiavélico plan, con un supuesto permiso de tres días, que no significaba la separación del jugador y una hemorragia de estupideces típicas de quienes manejan el fútbol en nuestro país y creen que tratan con gente torpe, que no se da cuenta de sus inmundicias. Solo entonces, la directiva aliancista prometió no iniciar la tan mentada purga que parecía inminente en el cuadro íntimo.
Pero no deja de resultar irrisorio, que los directivos “vean por conveniente”, para un jugador que pasa por una sequía de goles, enviarlo a su casa, a descansar, distraerse, relajar las piernas y no entrenar con más fuerza, con el único objetivo de revertir ese mal momento. Se nota claramente el conocimiento y criterio que tienen los directivos aliancistas, abandonando a un plantel que sufre las consecuencias de una mala gestión del “señor” Carlos Franco. Tal cual abandonaron a Miguel Angel Arrue, en ese supuesto proyecto de divisiones menores, la directiva muestra un abandono total a un equipo que no pasa por un buen momento, y que sin el apoyo de quienes manejan el club, muy difícilmente puedan revertir tan magra campaña.

1 comentario:

Anónimo dijo...

no hables con el corazon