lunes, 25 de julio de 2011

Seguimos atrás



El fútbol no es un deporte de merecimientos, es un deporte de momentos, donde quien hace las cosas bien se queda con la victoria y en sumatoria con el título. NO existe un campeón justo o injusto, existe un CAMPEÓN y existe el resto, porque demás está decir que nadie se acuerda del segundo y menos del tercero.


Nos tildarán de anti-peruanos, de vende-patria... pero sólo queremos decir, simplemente, que no se sobrevalore lo conseguido, que se considere un gran paso, pero nada más. De más están las ensalzas baratas de políticos todavía más baratos, homenajes perdedores -¿¿vuelta olímpica??- y sin sentido, que hicieron recordar a los aplausos de la gente tras perder SÓLO uno a cero de locales frente a Brasil. -Cuando uno pierde tiene que renegar, masticar la cólera de no conseguir el triunfo, recién a los días se puede analizar el cómo-.


Y es que si algo se aplaudió de esta campaña copera peruana, es que fue fundamental para sacar tanta basura de la cabeza del jugador peruano, remover toda esa pus que nos hundía como últimos de Sudamérica y empezar a forjar un equipo ‘competitivo’, con la capacidad suficiente -físico, mental y futbolística- para darle pelea a cualquiera, sin bajar la cabeza.


Todo esto se logró, y fue además emocionante volver a ver al hincha de la selección emocionado con su equipo. Pero no dejemos ahora que la sucia política y la prensa arribista se trepe a este logro de un grupo de jugadores que supo poner el pecho en un momento difícil. Sigamos, y me permito citar nuevamente a Markarián, “pensando que aún somos LOS ÚLTIMOS de Sudamérica”, y eso no cambiará hasta el final de las eliminatorias. Y es a Brasil 2014 donde tenemos que apuntar. No creo que me equivoque si postulo que somos más los que cambiaríamos esta buena campaña por la clasificación al mundial, incluso cambiaría el título de esta copa, por estar en Brasil.


No es ser mezquino, por el contrario, en buena cuenta esta copa devolvió en parte la expectativa de este servidor por una selección que no supo traernos más que fracasos, y no me refiero sólo a partidos perdidos, sino espectáculos que guardaban intensa relación con la falta de vergüenza de algunos jugadores, sobre todo “referentes”. Pero a contraparte, tampoco vamos a caer en el facilismo de las encumbras patéticas y exageradas de muchos que por ganar un sencillo son capaces de decir cualquier pachotada, y son los mismos que, con el perdón de la frase, tiraron caca con ventilador a lo largo de estos últimos años.


Mesura es la clave, ya supimos lo que es tocar fondo, ya vivimos en carne propia el infierno del décimo puesto, ahora empecemos a escalar, uno por uno, con trabajo, con respeto a la camiseta y con la responsabilidad sobre los hombros de demostrar que esta buena campaña no fue mera casualidad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo creo que si algo nos dio la copa fue la confianza en que con seriedad y trabajo se puede mejorar. No creo que se deba decir que ya estamos cerca del mundial. comparto tu opinion.